Necesitas vestir ropa de marca para saber
quién eres. Necesitas una casa en propiedad para
sentirte seguro. Necesitas un todoterreno para pensar
que puedes ir donde quieras. Necesitas tener un
cuerpo “perfecto” para sentirte visible frente a los demás.
Necesitas tener varias tarjetas de crédito para
usarlas a modo de terapia cuando te sientes deprimido.
Necesitas demostrar lo que sientes comprando
algo y regalándolo. Necesitas irte lejos en tus 30 días
de vacaciones para pensar que mereció la pena trabajar
a destajo los 11 meses restantes del año.
¡Necesitamos que sigas necesitando!
quién eres. Necesitas una casa en propiedad para
sentirte seguro. Necesitas un todoterreno para pensar
que puedes ir donde quieras. Necesitas tener un
cuerpo “perfecto” para sentirte visible frente a los demás.
Necesitas tener varias tarjetas de crédito para
usarlas a modo de terapia cuando te sientes deprimido.
Necesitas demostrar lo que sientes comprando
algo y regalándolo. Necesitas irte lejos en tus 30 días
de vacaciones para pensar que mereció la pena trabajar
a destajo los 11 meses restantes del año.
¡Necesitamos que sigas necesitando!
Señores y señoras, acérquense, tengo algo que
les va a interesar. Vengan a ver los cultivos modificados
genéticamente, el resultado de muchos años de investigación
y de grandes inversiones de la industria agroquímica
que ha permitido alimentos bien hermosos y lustrosos
[aunque sean tan poco saludables como para provocar la
aparición de nuevas alergias, resistencias a antibióticos
en bacterias patógenas para los humanos y nuevos tóxicos
en los alimentos].
Oigan esto y no me digan que no es increíble: los
transgénicos permiten crear cosechas resistentes a las
plagas convencionales [pero causan plagas todavía más
resistentes y ni siquiera se conoce el comportamiento
de los genes modificados en ecosistemas complejos ni su
reacción a muchos factores externos al organismo]. Y
por el mismo precio, oiga usted, también generan un mayor
rendimiento económico de la actividad agrícola [que
básicamente va a parar a unas pocas multinacionales
propietarias de las patentes de las semillas y de los productos
químicos que deben utilizarse con ellas], es decir,
permiten la producción de alimentos para todos [pero
como el problema es la distribución, el hambre sigue creciendo].
Pero aún hay más. Sí, todavía hay más: esto que
hoy les traigo creará monocultivos de producción intensiva
económicamente muy rentables [que acaban con la
sostenible agricultura tradicional, con la naciente agricultura
ecológica y con lo que queda de soberanía alimentaria
de los pueblos].
Y hoy, sólo hoy, están de oferta para usted.
les va a interesar. Vengan a ver los cultivos modificados
genéticamente, el resultado de muchos años de investigación
y de grandes inversiones de la industria agroquímica
que ha permitido alimentos bien hermosos y lustrosos
[aunque sean tan poco saludables como para provocar la
aparición de nuevas alergias, resistencias a antibióticos
en bacterias patógenas para los humanos y nuevos tóxicos
en los alimentos].
Oigan esto y no me digan que no es increíble: los
transgénicos permiten crear cosechas resistentes a las
plagas convencionales [pero causan plagas todavía más
resistentes y ni siquiera se conoce el comportamiento
de los genes modificados en ecosistemas complejos ni su
reacción a muchos factores externos al organismo]. Y
por el mismo precio, oiga usted, también generan un mayor
rendimiento económico de la actividad agrícola [que
básicamente va a parar a unas pocas multinacionales
propietarias de las patentes de las semillas y de los productos
químicos que deben utilizarse con ellas], es decir,
permiten la producción de alimentos para todos [pero
como el problema es la distribución, el hambre sigue creciendo].
Pero aún hay más. Sí, todavía hay más: esto que
hoy les traigo creará monocultivos de producción intensiva
económicamente muy rentables [que acaban con la
sostenible agricultura tradicional, con la naciente agricultura
ecológica y con lo que queda de soberanía alimentaria
de los pueblos].
Y hoy, sólo hoy, están de oferta para usted.
móvil no se ha detenido en ninguno de sus indicadores:
tasa de cobertura, facturación de operadoras,
conectividad, márgenes de beneficios, nivel de innovación,
cantidad de clientes, volumen de tráfico de voz,
inversión publicitaria, entre otros.
En 2006 el número de líneas móviles superó
el de habitantes en el Estado español. El 96% de los
jóvenes tienen teléfono móvil. Porque lo necesitan, no
para comunicarse, sino para integrarse, divertirse y
socializarse. La diversión y la facilidad de acceso han
desembocado en una adicción que afecta ya al 38%
de los menores que lo tienen. Algunos especialistas
destacan que los niños “lo pasan muy mal cuando no
tienen el móvil”. A su vez, la publicidad acelera su obsolescencia
paulatinamente: un 46% de los jóvenes lo
sustituye cada uno o dos años1.
tasa de cobertura, facturación de operadoras,
conectividad, márgenes de beneficios, nivel de innovación,
cantidad de clientes, volumen de tráfico de voz,
inversión publicitaria, entre otros.
En 2006 el número de líneas móviles superó
el de habitantes en el Estado español. El 96% de los
jóvenes tienen teléfono móvil. Porque lo necesitan, no
para comunicarse, sino para integrarse, divertirse y
socializarse. La diversión y la facilidad de acceso han
desembocado en una adicción que afecta ya al 38%
de los menores que lo tienen. Algunos especialistas
destacan que los niños “lo pasan muy mal cuando no
tienen el móvil”. A su vez, la publicidad acelera su obsolescencia
paulatinamente: un 46% de los jóvenes lo
sustituye cada uno o dos años1.
Quien hable, que lo haga por teléfono móvil o
calle para siempre.
calle para siempre.



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