Puede parecer una trivialidad el centrar mi nuevo estudio en cómo hay que considerar a la mente humana, pero esto viene muy a relación a la manera y modo en que se debe regir y organizar una comunidad de debate. La teoría de Howard Gardner que expongo a continuación ayudará a las Mentes_Inquietas que lo lean a reconsiderar el modo en que se trata a veces a esas supuestas gentes “sin cultura”. Una vez leído este artículo, aprenderemos a valorar y saber apreciar a cada uno de los individuos que nos rodean, adquiriremos una serie de asumpciones y verdades que nos llevarán inevitablemente a corroborar la teoría de que “todo individuo, por muy nimio, insustancioso y poco profundo que sea, SIEMPRE nos puede aportar visiones, aspectos o conocimientos que hasta ese momento desconocíamos” esto me conduce por tanto a la formulación de la premisa de que todo el mundo tiene cultura.
Se piensa sin lugar a dudas en esta cancerígena sociedad, que la inteligencia humana puede ser evaluada mediante instrumentos psicométricos como el test de inteligencia, donde podemos hallar el coeficiente mental de cada individuo. Esto no es sino otra de las muchas asumpciones erróneas que la sociedad-basura actual ha tomado como indebatible. El profesor Howard Gardner define la inteligencia como una capacidad (para adaptarse al medio) que puede ser desarrollada, de una manera u otra, dependiendo del medio ambiente, de nuestras experiencias, educación recibida, etc.
En la teoría de las múltiples inteligencias no se acepta la idea de una
sola mente estática e inamovible. Gardner expone la existencia de ocho
inteligencias distintas, de igual consideración e independientes, pero a
su vez complementarias y necesarias unas de otras. De esta manera, el
tener un excelente nivel académico no es más importante que poseer un
muy buen oído musical. Hay gente de gran capacidad intelectual, pero
incapaz de, por ejemplo elegir bien a sus amigos. ¿Qué es más importante
para vosotros, queridos drugos? Os pone el Sofista como ejemplo para
entender bien la Teoría de las Múltiples Inteligencias al “inteligente”
Marilyn Vos Savant, que para quien no lo sepa es la persona con mayor
coeficiente intelectual de la historia según la maraña de tests y
pruebas psicométricas de las que ha sido objeto, pues bien, bajamos
ahora a este señor de la parra y afirmamos alto y claro que NO es más
inteligente que Ronaldo, jugador de futbol que a pesar de tener,
probablemente, un bajo coeficiente mental, ha desarrollado un gran
talento físico y deportivo. Lo que pasa en ambos sujetos, es que han
desarrollado brutalmente una inteligencia, dejando las siete restantes
poco evolucionadas. Describimos ahora las 8 inteligencias de las que se
compone el cerebro humano:Tenemos para empezar la llamada Inteligencia Lógica-matemática, la que utilizamos para resolver los problemas de Lógica y Matemáticas. Segundo, la Inteligencia Lingüística entendiendo como tal la habilidad para emplear las palabras correctamente, bien sea oral o escrito, escritores o poetas, por ejemplo, tienen muy desarrollada esta inteligencia. La inteligencia espacial, consistente en formar un modelo mental del mundo en tres dimensiones. La Inteligencia musical, naturalmente muy evolucionada en cantantes y compositores. La Inteligencia Corporal-kinestética, capacidad de utilizar el propio cuerpo para realizar actividades o resolver problemas. Es aquella que más desarrolla el futbolista de nuestro ejemplo anterior. Por último tenemos las inteligencias Intrapersonal e interpersonal, que juntas conforman la inteligencia emocional. La primera es la que nos permite entendernos a nosotros mismos, mientras que la interpersonal trata de comprender a los demás, de ponernos en su situación. Para ello es muy importante el saber escuchar correctamente.
Los estudios de Gardner me parecen de una importancia trascendental, pues destierran la idea de inteligencia que de una manera u otra se implanta cada vez más en nuestra sociedad. La inteligencia no es un don divino e innato que se obtiene al nacer. Cierto es que todos nacemos con unas potencialidades genéticas, pero si no las desarrollamos, si no las entrenamos no servirán para nada .Los primeros versos de Alberti probablemente fuesen deficientes, así como los primeros conciertos de Elvis que en su inicio no despertaron atractivo alguno. Se suele pensar que inteligente es sólo aquel que tiene un impecable expediente académico, sin embargo a la hora de desenvolvernos en la vida hace falta mucho más que eso. ¿Por qué un pésimo estudiante que triunfa en su vida personal no es considerado igual de inteligente que una persona con grandes dotes matemáticas? Este es el resultado de la sobrevaloración de unas inteligencias sobre otras (siendo todas igual de importantes).Einstein no era más inteligente que Maradona, es solo que sus inteligencias pertenecen a distintos campos.
Nuestra sociedad, incapaz de tener un cierto atisbo de criterio, sucumbe al pensamiento instintivo de que la inteligencia solo está compuesta por dos de entre todas las existentes. No solo la masa borrega, sino gente culta y válida, como si de un acto reflejo se tratase, ávida y velozmente considera la inteligencia humana como la suma de la inteligencia Lógico-matemática y la Inteligencia lingüística, considerando las demás como simples habilidades en el mejor de los casos, pero nunca elevadas al rango de ser consideradas como inteligencia. Solo estas dos inteligencias son tenidas en cuenta a la hora de establecer quién es listo e inteligente y quién es tonto, o en el mejor de los casos una persona habilidosa, pero nunca inteligente. Solo las capacidades lingüística y lógico-matemática son son evaluadas en los supuestos tests de inteligencia.
Apunto al sistema escolar que tenemos, como uno de los culpables, que ha entronizado a estas dos inteligencias hasta el punto de negar la existencia de las demás. Tenemos entonces que un alumno con grandes aptitudes para poder desarrollar la inteligencia musical no es igual de valorado social y académicamente que otro que tenga gran capacidad para resolver problemas matemáticos. Asignaturas como educación física han sufrido un gran desprestigio al ser consideradas, por el propio sistema educativo, como inferiores a otras como Lengua o Matemáticas. Cada alumno está más capacitado para unas asignaturas que otras, pero sólo pueden demostrar su capacidad aquellos que más fuertes están en las dos inteligencias reinas y que nuestro sistema considera más importantes.
La reflexión que deberíamos hacernos es si una educación centrada únicamente en dos de las ocho inteligencias, es la más adecuada para preparar a nuestros alumnos para vivir en un mundo cada vez más complejo, difícil y cambiante. Es una aberración que la sociedad y el sistema tache de no válidos académicamente a gran número de estudiantes por no haber desarrollado las dos inteligencias entronizadas.
Si un sistema ya niega al individuo, desde sus primeros pasos, el derecho a desarrollar sus capacidades y sus diferentes inteligencias, no es de extrañar que tengamos el modelo social que tenemos, no es de extrañar que la gente esté deseando de que llegue el fin de semana para emborracharse y drogarse hasta decir basta con tal de escapar por unas horas de su pena. No es de extrañar que bajo este desolador prisma, el individuo forje y se auto-invente la inteligencia o arte de cómo provocar envidia en los demas, de como hacer que los otros piensen que la vida del individuo no es sino un lechado de virtudes. No es de extrañar que el individuo se proteja de sus propios monstruos mediante la capa rancia de la apariencia pavorrealesca, pues el caldo de cultivo en que sus inteligencias han intentado evolucionar ha sido cuanto menos un camino de rosas y claveles.
Pensemos por tanto antes de otorgar aleatoriamente a alguien el calificativo de inteligente o tonto, listo o inculto. Pensemos que quiza no somos tan inteligentes o cualificados como a priori era nuestro deseo, quizás tu triunfo académico no se deba tanto a tu esfuerzo sino a la suerte de que hallas desarrollado, por tus características fisiológicas, las inteligencias matemática o linguística. Quizás ese individuo al que siempre has considerado inculto, inferior y tonto tenga la misma inteligencia que tú o quizás te detengas a pensar dos veces antes de juzgar al que, acorde con los preceptos sociales, es tachado de fracasado en sus estudios o de perdedor. Quizás este artículo te haga reflexionar en tu modo de entender a la mente humana y el término inteligencia, o quizás este documento simplemente te sirva para pregonar que lees los textos fuea de lo comùn, buscando la aclamación popular. No importa, lo que realmente es válido y productivo es que has leido el artículo y has ejercitado tu cerebro, has crecido como individuo y has abierto un poco más tu visión y ampliado tu criterio.
Piensa que de todo lo que sabes o crees saber no es sino la punta del iceberg, cuanto más hielo asome por encima del nivel del mar, será un indicador de que vas por el buen camino. Con este tiempo que has dedicado a leer el artículo, has subido algunos centímetros tu iceberg, cuidate de que siempre siga elevandose y nunca se hunda bajo el mar de nimiedad, podredumbre y hastío.


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