Inscrito para germinar
Sin autorización para sonreír
Encerrado herméticamente para circular
Traspasando el amoniaco de las miradas
Que se confunden como grasa de humo
Vetado para reproducirme en las tardes de los
domingos
En la lista de los estúpidos que flotan como
príncipes
Obligado agonizar, con los ojos llenos de cemento
Desgastando el
cielo
Con los pies flácidos enterrados en el barro
Detenido por respirar el final del elocuente
sistema
Engavetado en el cuarto secreto
De moscas y sombras
Saciado de rutinas peligrosas
Obligatoriamente forzado a morir paulatinamente
Poemario:
Poesías para llevar
Autor:
Luis Ignacio Cárdenas
